Tremendo, créanlo, dejé de hablarle... Obviamente puedo decirlo así tan airosa porque hoy es el día 1. Qué viva pensarán, y sí... Qué viva.
Durante todo el día no dejó de buscarme, bueno... lo que se dice todo el día. Pero a pesar de todo el acercamiento y etc, nunca tuvo el tupé de anunciarse con algo positivo que no fuera alguna agresión hacia mi persona por no contestarle, o algún comentario burlón sobre un episodio ocurrido no hace mucho (ampliaremos). Y, como si fuera ni siquiera poco, poquitísimo, se permite decirme
Ya fué, me gusta empezar desde cero y éste blog ha sido testigo de eso. Siempre digo lo mismo, y nunca lo cumplo y vuelvo a escribirlo dándome fuerzas para reintentarlo. Sí, ésta va a ser una de esas veces donde me digo "Paula 1) subí el target, 2) hacete valer". Punto, no hay más vuelta que darle, vos chiquitín pasaste a un millonésimo plano. No me dan ganas de seguir teniéndote allá arriba, de pensar en vos, de contar los días que faltan para que te dignes a darme bola como si yo fuera la fea del barrio... Cuántas minas como yo podés tener?
Sí, está bien... Comparto el pensamiento popular, ese que dice "te falta un golpe de horno". Lo asumo, me falta. Y qué le voy a hacer? Nadie nace sabiéndolas todas y yo afirmo que todas no me las sé pero tengo los pies bastante en la tierra a diferencia del resto. Valorá/valoren eso y dejen de evaluarme como la mina de la edad que a ustedes se les cante, no me saquen de contexto (frase de Estela Morris refiriéndose a la historia), evalúenme como el resto de chicas de 14 años que conocen y saquen recién ahí sus concluciones. Espero resultados.
Saluda, La Avanzadora.

No hay comentarios:
Publicar un comentario