Acompañada por la música y estimulada por la lectura de unos blogs (y movilizada por la falta de Internet) me lanzo con mi cuaderno anillado y mi lápiz casi nuevo a escribir. Todavía no puedo adelantarles el argumento del texto, pero que hay ganas de escribir sí.
Volví a
Los auriculares me transportaron a un mundo nuevo y debo reconocer que los usé gran parte del tiempo, pero nada se compara con la ansiedad que tuve hasta que pude sentarme finalmente en mí computadora y abrir el Ares para reencontrarme con mí música.
No hubo mucho por acomodar en mí regreso, solamente una barrida veloz, unos platos por lavar y poner la ropa en el canasto para que luego sea lavada, y eso me dio una gran satisfacción.
Tengo la sensación de haber tenido un día neutro, ni malo ni bueno… bah, puede llegar a considerarse malo por el problema que tuve con el aro de la nariz que me sacó de quicio todo el día… Pero, si salimos del papel de terca y analizamos objetivamente, pasé 5 hs. con mi mejor amiga descostillándome de la risa y poniéndonos al tanto de lo ocurrido en el período de mi ausencia. Finalmente, podemos decir que el balance del día fue positivo.
Ayer, porque son más de las 12, fue 11 y dentro de un mes exacto cumplo años y el mensaje de Cande me recordó que, además de ser mi cumpleaños, es mi cumpleaños Nº 15… ¡Cómo pasan los años, che! Yo no siento que sea toda una vida, en comparación a la gente que me rodea soy sumamente pequeña… Fue obvio que cuando dije “…gente que me rodea…” el primero que asomó en mi imaginación fue T, ¡qué tema ese, eh! Entiendo que somos amigos (a juzgar por el poco tiempo que nos vemos) pero aún teniendo eso en claro una parte de mí no deja de planear estrategias para pasar ese límite delgado que separa las cosas. ¡Extremista como yo sola! La chancha y los 20 querés nena.
Si pienso un poco, las respuestas a mis preguntas vienen solas… A veces siento que en algún momento voy a perder esa suerte natural de tener la vida resuelta… Tal vez no es sólo suerte…
Toda la vida es un baile y te pueden bailar ♫ En serio Pauli te digo, es por tu bien… ¡Subí el target!

Hola! Caí acá porque sigo todo lo que se publica sobre Ostende, que me parece una de las más bellas localidades de la Costa argentina. Y da la casualidad que sos de La Plata. Qué raro es el mundo. Te dejo un beso. Me gusta mucho tu blog.
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